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Impacto económico y social de la pandemia Covid 19

“La enfermedad por coronavirus de 2019, más conocida como COVID-19 es una enfermedad infecciosa causada por el SARS-CoV-2.

Impacto económico y social de la pandemia

En diciembre de 2019 hubo un brote epidémico de neumonía de causa desconocida en Wuhan, provincia de Hubei, China; el cual, según afirmó más tarde Reporteros sin Fronteras, llegó a afectar a más de 60 personas el día 20 de ese mes.

El 11 de marzo la enfermedad se hallaba ya en más de 100 territorios a nivel mundial, y fue reconocida como una pandemia por la OMS. El número de casos confirmados continuó creciendo hasta alcanzar los 500 mil casos a nivel mundial el 26 de marzo de 2020.”

Wikipedia

Análisis económico

Uno de los impactos más visibles y evidentes es el efecto económico que ha provocado y seguirá provocando este virus. Este enemigo invisible microscópico ha puesto de rodillas al mundo, ha paralizado la maquinaria productiva y puso a temblar los cimientos de la economía global, y que no decir de la economía particular. Sabemos que todo en la vida es relativo, y que el efecto de un evento no repercutirá igual para todos los seres humanos, país y gobiernos del mundo.

Impacto económico de la pandemia covid 19

Esta pandemia detuvo casi a todos los sectores productivos del mundo. Ha obligado a los gobiernos, a las grandes potencias, y a cada ser humano de manera particular, a reflexionar en el sistema económico que nos permite ganarnos la vida y en la forma de hacer negocios. Ha inclinado a los diferentes sectores a buscar nuevas estrategias y modalidades de hacer el comercio acelerando la maquinaria tecnológica y el comercio digital.

Puso en evidencia la fragilidad de los sistemas económicos, no importa si es socialista o capitalista, todos están afectados. Puso en evidencia que por grande que nos creamos por nuestra solidez económica un simple virus puede transformar radicalmente nuestra vida.

Lamentablemente hoy en día muchas personas han perdido sus empleos, han quebrado sus negocios, otros están pasando grandes necesidades y carencias, otros ni el dinero ha podido salvar sus vidas. Es una situación triste y lamentable que debe llevarnos a meditar en la fragilidad y dependencia de la supervivencia del ser humano.

La principal medida que se ha tomado para controlar la pandemia es el aislamiento social y la cuarentena, y es correcta, pero esta medida no es tan fácil de aplicar para aquellos que el sustento depende de los ingresos que generan día a día, que para poder comer deben salir diario a buscar su sustento y el de sus familias. Muchos empresarios están con las manos atadas porque quizás no puedan sostener sus empresas o negocios y poder pagarles los salarios a sus empleados, lo cual provoca una reacción en cadena.

Los gobiernos de los diferentes países deben reflexionar y darse cuenta cuales deben ser las medidas políticas claves para el desarrollo de los pueblos y cuales sectores deben ser fortalecidos que han quedado en evidencia su vulnerabilidad en esta pandemia.

Hemos visto la importancia de la ciencia y la tecnología para enfrentar la pandemia y sostener la maquinaria económica del mundo. La cual crecerá y será incorporada en los diferentes sectores productivos.

Vemos como el sector de la salud, la medicina y alimentario se han convertido una vez más en las bases principales de supervivencia, todo se puede detener, pero estos sectores no nos podemos dar el lujo de detenerlos. Ojalá los gobiernos se den cuenta del valor de estos sectores y de aquellas áreas del aparato económico que debemos fortalecer, proteger e impulsar para el buen desarrollo de la humanidad y superar esta crisis.

Sabemos que para la mayoría de los seres humanos su principal prioridad y motor en sus vidas es lo económico, poniendo en segundo plano otras cosas; sin embargo, esta crisis nos ha hecho reflexionar y poner los pies en la tierra para que empecemos a valorar muchas cosas que son de suma importancia en nuestras vidas y que le hemos dado la espalda por mantenernos ocupado detrás del dinero.

Espero que podamos adaptarnos, tener paciencia, mucha fe, confianza y buenas expectativas para superar esta crisis. El mundo cambiará, eso lo veremos en los próximos días y estos cambios, sin duda nos dejarán grandes enseñanzas. Surgirán nuevos modelos de negocios, nuevas estrategias, nuevas medidas gubernamentales, la moneda y la forma que hacemos las transacciones comerciales darán un giro.

Hemos superado etapas muy difíciles en tiempos pasados y esta la vamos a superar y seremos más fuertes. Te exhorto a que reflexiones en tu estilo de vida y revalúes tu forma de pensar en el sentido económico y puedas adaptarte a los nuevos cambios. Estamos en un proceso evolutivo constante en todos los aspectos de nuestra vida y el económico no es una excepción.

“No es la más fuerte de las especies la que sobrevive, tampoco es la más inteligente la que sobrevive. Es aquella que se adapta mejor al cambio”

Charles Darwin

Análisis social

Como todos saben el comportamiento social es el resultado de la cultura, nivel de educación, creencias, dogmas, etc., que posee el ser humano en la parte geográfica que le ha tocado vivir. Dentro de todo eso el comportamiento individual y colectivo será regido por el nivel de consciencia y la calidad de la psiquis.

Impacto social de la pandemia covid 19

Esta pandemia ha puesto en evidencia lo que realmente somos como especie y de lo que somos capaces de hacer. Las crisis sociales son eventos que ponen a prueba las cualidades humanas tanto las positivas como las negativas. En tiempos de necesidades, incertidumbre, miedo, ansiedad, vulnerabilidad y desde posiciones de poder se demuestra el tipo de persona que somos.

Hemos visto toda clase de comportamientos en los diferentes países del planeta. En mi país por ejemplo el primer día del toque de queda más de 1,700 personas fueron apresadas, que en vez de quedarse en sus casas les tocó dormir en las cárceles. Todos los días apresan a personas por no acatar las medidas de los gobiernos, aunque estas medidas son para protegernos a nosotros mismos, muchos no tienen consciencia de su importancia y esto es lo triste.

Estamos en medio de una crisis social y sanitaria, donde los ministerios de salud y Organización Mundial de la Salud (OMS) han trazado pautas y medidas para protegernos de este virus COVID-19, sin embargo, muchos no hacemos caso y actuamos de manera irresponsable e inconsciente sin medir las consecuencias para sí mismos y los demás. Somos tan inconscientes que es necesario usar el poder militar para obligarnos a cumplir normas que a pesar que nos benefician no les hacemos caso.

En el momento de abastecernos de las provisiones alimenticias y de las demás necesidades, surge el egoísmo, el atropello, el abuso, la irresponsabilidad, malicia y muchos elementos negativos que afloran en el comportamiento social. La más notable es el egoísmo, donde sólo pensamos en nuestro bienestar particular sin pensar por un segundo en el bienestar colectivo.

La humanidad va dando pasos en su evolución en la convivencia, muchos han llevado un mensaje de unidad e igualdad entre los pueblos para que tengamos las mismas oportunidades; sin embargo, si somos realistas nos falta mucho todavía para eso. Se ha hablado de construir puentes en vez de muros, pero ¿qué hubiera pasado en esta situación si no hubiera fronteras? Si nosotros no podemos hacer ni siquiera una fila de manera ordenada y comportarnos de manera civilizada, menos tendríamos la consciencia para un bienestar común de mayor envergadura. Hay que seguir trabajando en la educación y en la elevación del nivel de consciencia y eso se logra perfeccionando nuestra conducta, eliminando los defectos psicológicos que nos hacen daño a nosotros mismos  y a los demás.

Hay un fenómeno que no podemos dejar de mencionar y es el fenómeno de las redes sociales. Las redes sociales han sido un arma poderosa para la sociedad hoy en día, pero como en todas las cosas, tienen sus luces y sus sombras. Las redes sociales nos han permitido estar conectados con todo lo que sucede a nivel mundial, unirnos, identificarnos con el dolor ajeno, nos ha permitido expresarnos sin el filtro o manipulación de algunos medios de comunicación y de los gobiernos. Son una herramienta poderosa que la podemos usar para el bienestar colectivo; pero, también se ha convertido en un arma poderosa para que aquellas personas mal intencionadas y llenas de maldad, que la usan para desinformar, causar pánico, hacer daño a los demás, difamar, crear informaciones falsas y muchas cosas más, esto es muy lamentable y triste.

En esta época de la humanidad estamos más interconectados que nunca, estas herramientas como las redes sociales, los medios de comunicación, el internet, el avance tecnológico y digital son de vital importancia para nosotros, pero que triste ver como personas llenas de maldad las usan para causar daño. Ojalá que esta pandemia nos permita reflexionar en estos aspectos y convertirnos en una mejor sociedad que podamos convivir con un sentido más humano y menos salvaje.

Dentro de los avances de la tecnología tenemos el área de entretenimiento, ¿te imaginas cómo sería la actitud de enfrentar esta pandemia sin las redes sociales, sin la televisión y las plataformas para ver películas, series documentales, noticias etc.? Pero gracias a estos avances podemos tomar de manera más relajada la pandemia, nos sirven como una especie de desahogo para entretenernos y dentro del caos disfrutar y reírnos.

Hoy en día dependemos de aquellos que producen alimentos, de esos campesinos que para muchos que viven en las ciudades son seres inferiores y los ven con desdén. Que no decir de los policías y las fuerzas militares que tienen que salir de sus hogares y hacer cumplir la ley a muchos de nosotros que actuamos sin consciencia. Y no pueden faltar los grandes héroes de esta crisis, que son todos aquellos que pertenecen al equipo de salud, médicos, enfermeras y todo el personal de apoyo del sector salud, ellos están en el primer frente de batalla combatiendo esta pandemia y rogándole a Dios que los protejan para seguir salvando vidas. Que Dios bendiga a todas estas personas que trabajan en estos sectores antes mencionados, si bien es cierto que hay más sectores de importancia, estos son los que llevan la carga más pesada en estos momentos.

“Una nación no debe juzgarse por cómo trata a sus ciudadanos con mejor posición, sino por cómo trata a los que tienen poco o nada”

Nelson Mandela

El COVID-19 pone de manifiesto de manera más contundente una verdad cruda y fuerte como lo es la diferencia de clases sociales. La clase alta puede llenar sus neveras, despensas y sus depósitos de alimentos y provisiones para todas sus necesidades para muchos meses incluso años; la clase media puede sobrevivir en mucha menor proporción, pero puede sostenerse por un buen tiempo, sin embargo la clase baja, los más pobres y vulnerables la tienen mucho más difícil y muy cuesta arriba.

La mayoría de los de arriba o clase alta piensan muy poco en los de abajo o aquellos de escasos recursos, muy pocos se desprenden de su opulencia para ayudar a los más necesitados y como la mayoría no están acostumbrados a las carencias se les hace difícil comprender a los pobres, se convierten en seres indiferentes al dolor ajeno.

En la clase media existen muchos factores que se viven en la clase alta y otros que se viven en la clase más baja; pero la mayoría de los pobres de clase baja, se acuestan sin saber que comerán al otro día, no tienen los recursos ni las posibilidades de almacenar alimentos y provisiones para muchos días. Es una situación muy desgarradora, esto exacerba aún más su estado de precariedad, deseando no ser pobre y querer vivir como los ricos, pero como están acostumbrado a lo simple y a no tener la preocupación de perder muchas cosas materiales, se adaptan a los cambios con más facilidad, están acostumbrado a vivir en situaciones difíciles, cosa que a un rico se le complica lograrlo.

Los gobiernos deben cambiar su forma de hacer política y pensar más en el bien colectivo, ayudar a los sectores más vulnerables a sobrellevar esta crisis tan terrible para ellos. Es muy fácil quedarse en casa cuando tienes todas tus necesidades resueltas, viven en mansiones, hasta con piscinas, áreas de recreación y patio, pero es triste ver cómo viven muchas personas en una casita que apenas está de pie, donde lo poco que consiguen apenas alcanza para los miembros de la familia y duermen unos arriba de otros con poco espacio.

Esta es una época que nos permite reflexionar en las desigualdades sociales, en los diferentes niveles de consciencia y comprender que somos una misma especie y que por tanto usemos nuestro cerebro para ayudarnos mutuamente en el proceso evolutivo y construir una mejor sociedad en los días venideros.

“Tener fuertes convicciones es el secreto para sobrevivir a las privaciones, tu espíritu puede estar lleno, incluso cuando tu estómago está vacío”

Nelson Mandela

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